dimecres, 24 d’octubre de 2012


Las buenas intenciones, o, ¿rentable para quién?

MARTES, 14 de noviembre de 2000

En noviembre de 2000 podíamos leer en la prensa que Zaplana, en la apertura del Museu de les Ciències, afirmaba que su intención era que fuese rentable. También dijo que luego quería privatizarlo, cosa que no sucedió (¿por ruinoso o por buen negocio? pero ¿para quién?).

Esa era la intención que declaraba y, desde luego tanto él como sus sucesores en el cargo, se la han rentabilizado, han contado con mucho a su favor: mucho dinero y las manos libres para gastarlo.   Sin embargo. . .   CACSA tiene pérdidas.

Desde luego dinero nunca, hasta ahora, les ha faltado, porque no han parado de inyectar dinero en CACSA para sanear sus constantes pérdidas a lo largo de todos sus años de vida. Por citar algunos ejemplos:

26/02/2005
18-02-2006
27/03/2008
04.04.09
04-06-2011
La obra ha pasado de costar 328 millones a 1.400 - El Consell suma 719 millones con al menos ocho ampliaciones de capital desde 1999

Tampoco parece haberles hecho mella, ni las reiteradas advertencias tanto de la Sindicatura de Cuentas, como de la oposición, respecto a las irregularidades en materia de contratos y de personal.

MIÉRCOLES, 27 de diciembre de 2000
El informe de la Sindicatura de Comptes correspondiente al ejercicio de 1999 sobre las cuentas de la empresa Ciudad de las Artes y de las Ciencias, SA (CACSA), cuestiona los sistemas de contratación utilizados por la empresa pública, tal como ya sucediera en el ejercicio precedente.

De la lectura de los informes de la Sindicatura de Cuentas, a disposición pública en http://www.sindicom.gva.es/, cualquiera que busque puede encontrar lo siguiente:

Modalidades de contratos inadecuadas (contratos partidos para poder hacerlos pasar por procedimiento de negociado sin publicidad), cuantías injustificables, ausencia de informes previos de necesidad, presupuestos sin precios unitarios, pliegos de condiciones sin criterios o directamente ausencia total de los mismos, falta de publicidad y concurrencia, ausencia de un registro numerado de expedientes (es que ni eso), ausencia siquiera de control de fechas (un cuño de entrada) de presentación de ofertas por los licitadores, adjudicaciones sin ningún proceso selectivo previo (vamos, a dedo), ausencia de mediciones y detalles precisos para valoración de las ofertas, falta de acreditación o solvencia técnica del adjudicatario, propuestas de adjudicación no suscritas por la mesa de contratación, certificaciones de obra firmadas por personas no identificadas o directamente facturaciones sin emisión de dichas certificaciones, modificaciones (más pasta) de contrato injustificadas por el director facultativo, subcontrataciones no controladas, garantías definitivas y actas de recepción fuera de fecha e injustificadas, adjudicatarios que no acreditan cumplir sus obligaciones tributarias, adjudicaciones sin resolución expresa o con fecha posterior a la ejecución, etc. etc. etc. Año, tras año, tras año. TODO ESO ESTÁ EN DICHOS INFORMES, ES DE PÚBLICO CONOCIMIENTO.

Por no hablar del tema Calatrava (que también está).

De igual forma, para las contrataciones de personal:
Contrataciones sin atender a los principios de publicidad, igualdad, mérito y capacidad o directamente sin ningún procedimiento selectivo previo, personal contratado incumpliendo requisitos de titulación, discriminaciones por edad, indemnizaciones por despido sin observar la normativa laboral, presupuestos aprobados posteriormente a su ejecución, gastos (¿en un solo año?) de personal directivo (1.919.510 euros!!) no acreditados, etc.

Así un año y otro y otro, la Sindicatura repite desconsoladamente las mismas irregularidades para los contratos de obras y servicios, y de contratación de personal.

La prensa también da buena cuenta de ello. Nos muestra una oposición que EXIGE:
El objetivo de esta medida es determinar qué responsabilidades jurídicas y políticas deben derivarse, según explicó el diputado socialista. (. . .) reivindicó asimismo que se modifique la ley de la Sindicatura de Comptes con el fin de que sea obligatorio para este organismo, cuando describe una situación anómala, decir quiénes son los implicados en la misma, de modo que pueda ponerse en conocimiento del Tribunal de Cuentas.

(Y ahí queda todo, por cierto)

El PP por su parte, contra cualquier evidencia, incluso NIEGA al Síndic de Comptes:
No existen contratos formalizados por CACSA que supongan un incumplimiento de los importes fijados por su consejo de administración para acudir al procedimiento negociado sin publicidad, contesta el Consell



Según el PP: no hay nada que rascar porque está hecho todo arreglo a la ley (pues no opina así la Sindicatura de Cuentas, como ya hemos visto)

Lo niegan y lo niegan. Es más, advierten mala, pero que muy mala malísima, intención:

Ricardo Costa, Portavoz Adjunto del Grupo Parlamentario Popular en les Corts Valencianes, manifestó que en el PSPV ya no saben cómo ingeniárselas para seguir sembrando la duda de manera irresponsable sobre todos los grandes proyectos que tantos beneficios reportan a la Comunidad Valenciana y a los valencianos.

Que tantos beneficios reportan. Dicho por Ricardo Costa. Sí, el mismo que se licenció en Derecho en sólo 12 meses (durante su exilio por el Gürtel), casi res.

Veamos los beneficios:
MARTES, 24 de diciembre de 2002
Las pérdidas en 2001 de CACSA ascendieron a 36,3 millones de euros, un 21,5% más que el ejercicio anterior. En total 45,7 millones de pérdidas consolidadas


¡Pérdidas! ¿pérdidas? ¿cómo es eso?

16 AGO 2007

A pesar de todo Gerardo Camps (en ese mismo artículo):
celebraba la semana pasada la alta rentabilidad económica y social del complejo levantado por la Generalitat en el último tramo del viejo cauce del río Turia. Flanqueado por Jorge Vela, director de CACSA y por José Luis Villanueva.

Claro, por eso las sucesivas inyecciones de capital. Millones y millones y millones de euros. Pero igual es que, claro, igual es que tienen muy buenas intenciones pero no tienen ni idea, ni de economía, ni de finanzas ni, por supuesto, de contratación pública.

¿Ni idea?

El hermano de nuestro conseller de Hacienda José Manuel Vela, Jorge Vela, exdirector del Instituto Valenciano de Finanzas (otro día hablaremos), exdirector de CACSA:

¿Usted sabe de contratación administrativa?, le preguntó el juez. A lo que Vela le contestó: No señor.
Según el sumario (caso Nóos), la contratación careció de resolución de inicio de expediente, de justificación del interés público en la contratación, ni tampoco una resolución de ajuste al precio de mercado, ni pliego de cláusulas, ni informe jurídico justificando la modalidad de contratación.
Y cuando se le preguntó si no sabía que en los contratos hay unos principios de publicidad, de concurrencia que se tienen que respetar, Vela respondió que se trataba de un evento totalmente atípico.

¿Atípico? ¿como el resto de contratos irregulares que señala año tras año la Sindicatura de Cuentas?

¿Los otros directores de CACSA tampoco tenían ni idea de que hay que cumplir una normativa en la gestión de fondos públicos? ¿Ninguno de ellos? ¿sus jefes o sus técnicos tampoco?

¿Y dice que no sabe de contratación administrativa? Según su currículo, que la Generalitat facilita (http://comunica.gva.es  o http://www.cac.es/CACSA/direccion/?languageId=4) y que está disponible en varias páginas de internet (ver aquí), además de ser economista, aprobó la oposición de ingreso al registro oficial de auditores de cuentas, oposición que en su temario (técnico grupo A) tiene: los contratos del sector público, gestión de personal, procedimiento administativo, etc.

Lo único cierto de todo esto es que la pasta ha volado (a guanyar diners, ¿on estan, on estan?)

¿Y nos tenemos que creer que su intención era que fuese rentable? ¿Rentable para quién?

Con todo a su favor, dinero abundante que fluye libre y constantemente tapando pérdidas en forma de ampliaciones de capital, sin el engorro de la burocracia administrativa que tanto les molesta y que no pierden ocasión de criticar como poco eficaz, ignorando trámites y controles en la gestión de fondos públicos (dinero de todos, no suyo, de todos), haciendo caso omiso de años de advertencias por parte de la Sindicatura, la prensa o la oposición. . . pero la intención era buena.



¿Es FALSO todo esto? Todo está más que dicho, probado y documentado, por la Sindicatura sin ir más lejos ¿Es poco patriótico decirlo? ¿Acaso señalarlo es destructivo o antisocial?


¿Mejor PASAMOS PÁGINA como dice el Líder Socialista?


¡Qué coincidencia! lo mismo que decía el PP cuando se negaba a investigar sobrecostes para no ensuciarnos (porque tratan de ensuciar la imagen de la Comunitat)



A nosotros se nos achaca ser poco creativos al revolver el pasado destapando el saqueo. Claro, es más CREATIVO pasarse AÑOS quejándose estérilmente, con la terrorífica advertencia infalible (eso sí que se encargan bien de recordárnoslo) de: es o políticos o militares.

Es más CONSTRUCTIVO despilfarrar impunemente millones de euros contratando irregularmente (a dedo) sin ningún control, y hacer unos ERE que despachan a 141 personas en CACSA y a cientos más en el resto de empresas públicas, mientras blindan a sus directivos, o les pagan fuertes indemnizaciones y les vuelven a contratar tan irregularmente como la primera vez que entraron.



Tal vez son demasiadas cosas a su favor y muy poco control democrático efectivo. ¿En qué ha quedado tanta advertencia, tanto trabajo y esfuerzo de la Sindicatura, si de ahí no pasa? ¿Qué ha hecho la oposición aparte de echarse las manos a la cabeza? ¿y los sindicatos pactosos? ¿a efectos prácticos, en qué se traduce, de qué nos sirve que se les diga (con toda razón) más que a un perro? Si hay tanta irregularidad ¿por qué no ha actuado el Tribunal de Cuentas o la Fiscalía? ¿Qué van a hacer unos y otros en el futuro?

Pues harán lo mismo. Porque mientras tanto, mientras debaten, aplauden o abuchean, a ellos les va bien, es al resto, a todos nosotros, al pueblo, al que le va mal (y de mal en peor)

Porque eso es el Poder. El que les damos.

No se lo demos.


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